La pareja aporta muchos beneficios saludables como apoyo, complicidad o afecto. Pero ¿qué pasa si la pareja se convierte en fuente de problemas?

La mayoría de las parejas atraviesan en algún momento etapas de dificultades y crisis. Los problemas generados en ellas pueden suponer un desgaste para uno o ambos miembros de la pareja con consecuencias muy negativas en la propia pareja. La detección temprana de los problemas y búsqueda de soluciones es importante antes de que comience el desgaste y lleve a comportamientos y actitudes de difícil recuperación como faltas de respeto o incluso conductas agresivas.

Sin embargo, con cada etapa de crisis la pareja puede salir reforzada si aprende nuevas estrategias de comunicación y de solución de problemas. El respeto y la comprensión hacia uno mismo y hacia la pareja son fundamentales.