Como

"Por suerte o por desgracia los días siguen siendo de 24 horas". Suelo decir esto porque si los días fuesen más largos nos acabaríamos comprometiendo a hacer más actividades o seguiríamos con la sensación de no aprovecharlos correctamente.

Los dos casos más habituales son que o bien tengamos muchas actividades por hacer y poco tiempo, o que tengamos mucho tiempo pero no seamos capaces de aprovecharlo.

A continuación algunas ayudas para gestionar mejor nuestro tiempo:

  • Agendas: .Es importante llevar una agenda o un cuaderno de notas. De esta forma según se nos vayan ocurriendo cosas que tenemos que hacer nos lo vamos anotando sabiendo que después lo organizaremos. En muchas ocasiones tenemos tantas cosas pendientes que no somos capaces de hacer nada porque constantemente nos viene a la cabeza el “que no se te olvide esto” “es importante que antes del lunes acabe esto otro” “¿Qué me dijeron que tenía que entregar?”. Cuando lo anotamos en el papel nos permite descargar esa información, sin interrumpir demasiado la tarea que estamos haciendo para después organizarlo. Puede que tenga algo pendiente pero en ocasiones es bueno saber que ya le hemos encontrado un hueco a lo largo de la semana para ocuparnos de eso, además de que nos permite organizarnos mejor. Imaginar que tengo que realizar una serie de trámites administrativos. Es mejor saber todos los trámites que tengo que hacer con antelación, preparar toda la documentación y realizarlos juntos que irlos realizando según me vaya acordando. Las agendas también nos ayudan a establecer prioridades, algo fundamental dado que en ocasiones perdemos mucho tiempo en tareas no fundamentales teniendo pendientes gestiones importantes.
  • Horario: Para la gestión del tiempo es muy importante contar con un horario. En éste no debemos olvidar algo que siempre nos quitamos cuando vamos con prisas a todo, que es nuestro tiempo de ocio. Sé que si eres una persona muy ocupada me dirás ahora “con todo lo que tengo que hacer estoy ahora para esto, no tiene ni idea”. Las actividades gratificantes son las que nos ayudan a levantar nuestro estado de ánimo e incluso a relajarnos. Podremos ser mucho más eficaces si cada cierto tiempo tenemos un espacio para desconectar. De hecho por ejemplo, cuando estudiamos no nos recomiendan estar todo el día estudiando sino realizar descansos cada 60-90 minutos. No siempre más tiempo quiere decir mayor rendimiento.

Además puede ser también aconsejable establecer un sistema de refuerzo para premiarnos en caso de que cumplamos con las tareas que nos hemos propuesto, es una forma de incentivarnos cuando cumplimos con lo que nos hemos comprometido. (Ver sistema de incentivos)